Mi historia
El año pasado, en un salón de belleza, me molestó el picor entre los dedos de los pies. Esa tarde, cuando me inspeccioné los pies, me di cuenta de que la piel entre los dedos estaba enrojecida y que tenía una ampolla en el lateral de un dedo. Nunca me había pasado. Un amigo farmacéutico me dijo que era pie de atleta. El nombre me hizo sonreír; hasta hace unos diez años hacía mucho deporte, pero desgraciadamente ya casi no lo practico. Los hongos debieron de beneficiarse de unas condiciones doblemente favorables. El cansancio de entonces provocó sin duda un ligero descenso de la inmunidad, y el hecho de permanecer varios días con un calzado demasiado cálido y poco transpirable creó un ambiente caluroso y húmedo, condiciones ideales para el desarrollo de los hongos.
Mi consejo
Para estas infecciones fúngicas, preparé un spray con 30 ml de hidrosol de abeto Douglas y 30 ml de hidrosol de laurel en un frasco pulverizador de 60 ml. Lo pulvericé por la mañana y por la noche. En cuanto llegué a casa, me quité los zapatos y los calcetines para dejar respirar los pies. Temiendo que los hongos tardaran demasiado en desaparecer, complementé este tratamiento con un preparado aromático muy sencillo. Mezclé 40 ml de gel cosmético de aloe vera de buena calidad (puedes encontrarlo en slow-cosmetique.com) con 40 gotas de aceite esencial de abeto Douglas y 40 gotas de aceite esencial de laurel en un frasco de 50 ml. Me apliqué esta mezcla por la noche antes de acostarme. Todo volvió a la normalidad después de una buena semana. No quería parar demasiado pronto por miedo a que volviera a empezar, así que continué con las aplicaciones durante otra semana.
Desde entonces, he recomendado la mezcla de hidrosol a varias personas que no necesitaron utilizar el preparado de aceites esenciales.
¿Qué dice la fitoterapia?
El pie de atleta es una inflamación de la piel entre los dedos de los pies. Está causado por un hongo microscópico al que le encanta la humedad. La infección causa picor, a veces ampollas o grietas, y sequedad de la piel. Las escamas resultantes se encuentran en el suelo o en la ropa sucia, dos posibles vectores de transmisión. Como el hongo es muy contagioso, es importante actuar con rapidez para evitar que se extienda a otras partes del cuerpo o infecte a otras personas.
El hidrosol de Douglas (más del 80% de monoterpenoles) es un estimulante inmunitario, antiinfeccioso y antifúngico. Es ideal para el tratamiento de las infecciones fúngicas.
¿Sabía que?
El hidrosol de abeto Douglas también es un auténtico “devorador de olores” Es ideal para difundirlo en una habitación con el fin de eliminar los olores de cocina o de cigarrillo. En nuestros hogares, ¡se ha convertido en un producto básico para el aseo! En todos los inodoros encontrará un pequeño pulverizador con hidrosol de abeto Douglas. Unas pocas pulverizaciones y los malos olores desaparecen por completo. Y todo ello con un producto 100% natural y totalmente inocuo
Uso SEGURO de los hidrosoles
No existen contraindicaciones para utilizar la mezcla de hidrosoles. Como precaución, el preparado aromático no debe utilizarse en niños menores de 6 años.
PSEUDOTSUGA MENZIESII Abeto Douglas
El abeto de Douglas es originario de las regiones costeras de Norteamérica. Fue introducido en Europa a principios del siglo XIX por David Douglas, jardinero, botánico y explorador de origen escocés, que le dio su nombre francés. Es una conífera con agujas muy suaves, como el aroma cítrico que desprenden al arrugarlas. El abeto Douglas es un árbol de crecimiento rápido, lo que explica su uso habitual en proyectos de reforestación. Gracias a su composición y resistencia a los hongos, es una madera que no requiere tratamiento para su uso en el exterior o en zonas húmedas. Se utiliza con frecuencia para el revestimiento de viviendas.
Los productos
Hidrolato de abeto Douglas 100% ecológico y artesanal
El hidrosol de douglas Essenciagua, destilado artesanalmente por expertos, es un tesoro de beneficios para la salud y el bienestar. Elaborado a partir de Pseudotsuga, un pequeño árbol de 10 a 15 metros de altura, este hidrosol es famoso por sus propiedades fungicidas y purificadoras.
El hidrosol de pino Douglas contiene más de un 80% de monoterpenoles, lo que lo convierte en un buen estimulante inmunitario, antiinfeccioso y antifúngico.
Como bebida, el hidrosol de pino...
Ver la fichaLas Indicaciones
Micosis
Las infecciones fúngicas pueden afectar a diversas partes del cuerpo, provocando síntomas como picor, enrojecimiento e irritación. En esta sección, exploramos el uso de aceites esenciales e hidrolatos famosos por sus propiedades antifúngicas, calmantes y reparadoras. Estos remedios naturales se seleccionan por su capacidad para tratar eficazmente las infecciones fúngicas, al tiempo que favorecen la salud y el equilibrio de la piel. Presentamos una selección de productos adecuados, ofreciendo consejos sobre cómo utilizarlos de forma segura y eficaz para combatir las infecciones fúngicas y mantener una piel sana.