Mi historia
Acabamos de planear un viaje a Mayotte (tierra del ylang-ylang), y empiezo a estresarme: ¡no voy a meterme en pantalones cortos y bañador con unas piernas así! La falta de ejercicio ha dejado que reaparezca, la enemiga de (casi) todas nosotras, esa molesta celulitis… Así que vuelvo a la pequeña rutina que puse en marcha hace unos años, cuando aún me tomaba el tiempo de hacerlo, para intentar limitar esa “piel de naranja”. Un poco de deporte (ahora he retomado el footbike, una especie de patinete con ruedas grandes, menos “traumático” que el footing), e hidrosol de enebro, un verdadero aliado en la lucha contra la celulitis y la retención de líquidos.
Mi consejo
Sé que no existe una fórmula mágica para deshacerse de la celulitis para siempre, pero sí se puede conseguir reducirla. Para ello, intento fortalecer un poco los músculos, sobre todo de las piernas, lo que ayuda a corregir el efecto piel de naranja. Lo ideal es practicar deportes de resistencia que, además de fortalecer los músculos, queman algo de grasa si se practican durante más de 45 minutos. El ciclismo, la marcha nórdica, la natación y el aquaerobic son muy adecuados para ello.
Al mismo tiempo, hago un tratamiento interno de hidrolato de enebro, una cucharada sopera 3 veces al día, diluida en un vaso de agua. Por la noche, masajeo las zonas “antiestéticas” para favorecer la eliminación de toxinas y la circulación sanguínea, reduciendo así la celulitis. Para ello, preparo una emulsión en un frasco de 100 ml, mezclando 30 ml de aceite vegetal de calófilo (escurrido) y 30 ml de hidrosol de enebro. Agito el frasco para emulsionar las fases acuosa y grasa, y utilizo este preparado para un masaje “palpar y enrollar” de quince minutos en los muslos.
¿Qué dice la fitoterapia?
La celulitis está causada por un desarrollo excesivo de adipocitos (células grasas) almacenados bajo el tejido cutáneo, que lo deforman, dando a la piel un aspecto de “piel de naranja”. La celulitis afecta casi exclusivamente a las mujeres, y en su gran mayoría. Para tratarla, se utilizan plantas diuréticas, drenantes, depurativas, circulatorias o lipolíticas (“quemagrasas”). El enebro, por sus propiedades diuréticas, desintoxicantes y depurativas, es ideal y se utiliza con frecuencia en los tratamientos anticelulíticos. A menudo se combina con plantas más circulatorias como el ciprés, la siempreviva o la menta piperita, así como con la salvia por sus propiedades lipolíticas.
¿Sabía que?
El término “celulitis” se utiliza comúnmente para referirse a la “piel de naranja”. Esto no tiene nada que ver con otra categoría de celulitis, la celulitis infecciosa, un término médico etimológicamente más correcto para la inflamación severa de la piel, que se vuelve roja en algunas partes. Esto se debe a una infección bacteriana que puede tener graves consecuencias si no se trata
Uso SEGURO de los hidrolatos
El enebro es ante todo una planta “diurética”. Por precaución, no debe utilizarse por vía oral en caso de insuficiencia renal. Sin embargo, el hidrosol de enebro puede frotarse con seguridad en la piel para combatir la piel de naranja y afinar la silueta.
JUNIPERUS COMMUNIS Enebro
Originario de Europa, el enebro es un arbusto espinoso que puede encontrarse en altitudes de hasta 2.500 m. Sus bayas maduran en el segundo año. En el siglo XVI, las bayas de enebro se consideraban una panacea, un antídoto universal. Se decía que si uno comía una baya de enebro cada día, se libraría de la enfermedad. Hoy en día, las bayas se utilizan por sus propiedades diuréticas y aperitivas, así como por sus cualidades nutritivas. El aroma que destilan las bayas y las ramitas jóvenes es dulce, amaderado y ligeramente afrutado. El enebro se compone principalmente de mono y sesquiterpenos, que le confieren propiedades diuréticas, expectorantes, antisépticas bronquiales, aperitivas, digestivas, antirreumáticas y analgésicas.
Los productos
Hidrolato de Enebro 100% Ecológico y Artesanal
El Hidrosolato de Enebro de Essenciagua, certificado ecológico, es un producto natural con múltiples beneficios. Originario de Europa, el Enebro Juniperus communis crece como un arbusto espinoso a altitudes de hasta 2.500 metros. Sus bayas, conocidas desde el siglo XVI como remedio universal, se utilizan por sus virtudes diuréticas y depurativas.
El hidrosol de enebro tiene propiedades diuréticas y estimula la función renal. Por tanto, este hidrosol es un verdadero aliado...
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Celulitis
La celulitis, a menudo relacionada con factores hormonales, se caracteriza por la aparición de hoyuelos en la piel, principalmente en muslos, caderas y nalgas. Para responder a esta preocupación, hemos seleccionado aceites esenciales e hidrolatos conocidos por sus propiedades estimulantes de la circulación, drenantes y tonificantes. Estos productos naturales se eligen por su capacidad para mejorar el aspecto de la piel, favorecer la eliminación de toxinas y favorecer el equilibrio hormonal, en armonía con los principios de la aromaterapia y la fitoterapia para un enfoque holístico de la salud de la piel.